El Cid

Hubo un año Colón, que ya no sé si fue el año pasado o cualquier otro año. Y hubo, lo recordarán, una año Cervantes, Cualquier día de estos, estoy seguro, habrá un año Platero, porque los asnos también tienen sus derechos. No hay año en que no exista efeméride de alto voltaje que, por orden de la superioridad, hay que festejar a lo grande, sin reparar en gastos. ¿Tanto dinero tenemos? Pues parece que sí, que sobra hasta para fuegos artificiciales.

Tampoco este año nos libramos de un nuevo fasto de en forma de efeméride traída por los pelos. Alguien ha decretado que este es el año del Cid, el héroe que recreó y en buena medida inventó un desconocido autor de los tiempos oscuros en el célebre poema de Mío Cid, escrito hace unos ochocientos años. Año Cid, pues, como gran efeméride. Aunque sin perjuicio de otras, no tan sonoros. En Soria, por ejemplo, tiran la casa por la ventana para conmemorar que hace cien años llegó a ocupar plaza de catedrático en un instituto soriano un profesor andaluz llamando Antonio y apellidado Machado.

Y dicen, oye, yo ya no sé, que esto es cultura. Vamos, o sea, Cultura. Con mayúscula. Pues bueno.

Anuncios