Tengo ante mi la reseña de una novela que se preseta como una historia de amor TEÑIDA de tintes negros y cuya trama BEBE de muchos aspectos de la realidad.

Eso de que las tramas beban cada vez lo leo más a mendo. ¿Será por eso por lo que cada vez se entienden menos? Lo otro, lo de teñir una historia de amor, también se las trae y ha de ser por fuerza cosa de grandes artesanos (el tinte fue siempre artesanía, no arte, en eso estaremos de acuerdo).

Las tramas beben, los autores indagan en la identidad…

Joer. Menos mal que leo pocas reseñas. Acabaría olvidando lo que es escribir…

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