laboral.jpgMe encanta leer de vez en cuando titulares como este de hoy en “El Pais”: Nuevos contenedores para el arte de hoy.

Pues estimo que, en efecto, el arte de hoy -lo que por tal se entiende, lo que como tal tiene cotización monetaria- no tiene otro destino natural que acabar en los contenedores.

(Y me fascina, ya de paso, que en los grandes diarios tengan perodistas capaces de armar subtítulos para esta noticia tan “ahuyentadores” – o sea, tan antiatractivos- como éste: El CACI de Gijón, que se inaugura hoy, encarna la apuesta por centros multidisciplinares de creación)

En cuanto a la noticia en si, sobre esos nuevos contenedores para los modernos residuos sólidos artísticos y obviamente urbanos, ofrezco un fragmento ilustrativo:

El arte del siglo XXI no necesita museos. El LABoral Centro de Arte y Creación Industrial (CACI) de Gijón, la gran apuesta del arte de vanguardia del Principado de Asturias, que se inaugura hoy, es un buen ejemplo. El CACI empezará a desarrollarse bajo la dirección de Rosina Gómez-Baeza, que durante 20 años gobernó la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO). El centro nace con vocación polifacética porque acogerá cualquier manifestación de producción creativa (cine, videoarte, diseño de moda, industrial y gráfico, videojuegos, música electrónica y arte sonoro, net-art…) que esté sometida a proceso industrial. “Es un centro para la exposición, producción, estudio, difusión y didáctica de la cultura audiovisual contemporánea”, ha precisado Gómez-Baeza.

El CACI ocupará los antiguos talleres de La Laboral (17.000 metros cuadrados), la megalomaniaca construcción (dos veces y media el monasterio de El Escorial) que el ministro franquista José Antonio Girón decidió construir en 1945 para albergar un orfelinato minero que, en los cincuenta, se convirtió en la Universidad Laboral de Gijón…

(Artículo completo en EL PAIS)

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