toalla.jpgTras serle cortado el suministro de agua por falta de pago, José Cárdenas bajó al piso de la vecina, envuelto en una toalla de baño:

-¿Me permites usar tu ducha, por favor?

La vecina era viuda y acaba de cumplir los cuarenta y tres. Vivía sola. Lo mandó pasar. Y le arrebató la toalla sin compasión.

Entendámonos: Eso contaba Cárdenas y los amigos movíamos la cabeza, sin más.

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