libro-gordo.jpgUn sabio consejo para estos tiempos en que los libros de ficción parecen cada vez más afectados por una obesidad mórbida imparable, que eleva sus páginas por encima del millar y que no admite otra curación que una intervención quirúrgica para reducir el tamaño del estómago de los autores, dispuestos a engullirlo todo, a aceptarlo todo, centenar tras centenar de páginas, incapaces de seleccionar:

“…yo, como lector, suelo iniciarme en un autor por lo más corto que encuentre: en mi caso personal empezaría por Viejas historias de Castilla la Vieja. Y si me gustase, iría aumentando el volumen de mis lecturas…”.

Miguel Delibes, de una entrevista-cuestionario que hoy publica la revista dominical del diario español El País.

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