Si alguien anda entrando en este blog con frecuencia estos días es posible que se esté preguntando si estoy algo loco o me pasa algo. Porque no hay día que en no le pegue un meneo o dos a la presentación, a la forma, al “vestido” de estas páginas. Pido disculpas. Ando probando todos los “trajes” del gran armario ropero de WordPress, para ver cuál me sienta mejor, porque el anterior se había quedo muy antiguo. Y no me decido. Así que ayer me veías de una manera, hoy de otra y mañana… Veremos. Perdón e intentaré decidirme pronto por uno de los diseños…

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