El capitán Garfio y sus aguerridos piratas de la Literatura saquean todo tipo de naves, como ya es sabido. Pero sienten predilección por las mejor construidas, más ricas, de más prestigio. Fernando Aramburu, gran escritor y por tanto dueño de algunos bellísimos “navíos” literarios, no se iba a salvar del saqueo. Y da cuenta hoy en su blog del hecho, con una mezcla de ironía y sarcasmo que no me resisto a reproducir:

“…Y entonces coge y me cuenta lo fácil que es piratear libros y que hay algunos títulos míos por ahí. El caso es que mi editorial aún no los vende en formato electrónico. Ergo algún pirata sufrido se ha tomado la molestia de escanearlos. Mi amigo cree que seguramente un admirador. A mí, la verdad, cada día me gusta menos que me admiren.

“Como soy mortal, no me importa el futuro. A lo mejor es cultura lo que hago, oye, y por tanto un bien común al que todo quisque tiene derecho. Cultura, se entiende, que no necesita esperar para serlo del refrendo del tiempo ni de las futuras generaciones. Sea como fuere, constituye una de mi mayores y más antiguas aspiraciones trabajar gratis. A ver si lo consigo.

“Conque lo tengo claro. En adelante, dedicaré tres, cuatro, cinco años, los que sean necesarios, a componer obras con dedicación y esmero a fin de morirme de hambre…”.

Grande Aramburu, hasta en su forma de protestar. El post completo AQUI

Anuncios